Dentro del marco de las actividades del Comité Académico de la Carrera de Ciencias Políticas y Administración Pública de la UNAM, el pasado día 20 de mayo se realizó por medios remotos el conversatorio "Actuación del Estado Mexicano ante la crisis sanitaria". Fue una especie de panel donde pude compartir con algunos colegas. Aquí la invitación:
Me permito compartir los siguientes apuntes que sirvieron como base a mis participaciones. La versión final, es decir, la participación quedó un poco diferente tal y como puede verse en el video ... donde, además, están las participaciones de los colegas. Una pequeña nota: las preguntas hechas por la moderadora las he destacado con mayúscula; mis respuestas (la base de ellas) es el texto que les sigue:
¿ESTAMOS
ANTE UN FENÓMENO COYUNTURAL O ES LA EVIDENCIA DE LA CAPACIDAD LIMITADA DE LOS
ESTADOS PARA RESPONDER ANTE UN NUEVO ORDEN ESTRUCTURAL?
Traslado mi entendimiento a lo
gubernamental (la gestión, la organización, reglas, procesos), no a lo
estatal (población, territorio, soberanía interna, soberanía externa).
Desde mi lectura, las situaciones
alrededor del COVID-19 han clarificado, al mismo tiempo, las
deficiencias de los gobiernos y sus fortalezas. Por su naturaleza, es un asunto de coyuntura. Pero la actuación de los gobiernos no es coyuntural sino de la amplificación de lo que los gobiernos son: 1) Los gobiernos son estructuras flojas
de coordinación temática y resultados dispares; 2) Los gobiernos son la traducción del ejercicio
del poder; 3) En los gobiernos se desarrolla “eljuego de la culpa”, citando el trabajo de Hood.
¿CUÁL O
CUÁLES CONSIDERA QUE HAN SIDO LOS PRINCIPALES DESAFÍOS DEL GOBIERNO MEXICANO
PARA ATENDER LA CONTINGENCIA DEL COVID-19?
Identifico los siguientes desafíos:
- El acopio de información.- En la experiencia ha habido problemas en la conceptualización de términos como “aplanar la curva” o “casos confirmados vs casos positivos”; ha habido diferencias en las contabilizaciones de las entidades federativas frente a lo que se reporta desde el centro; el “modelo centinela”.
- La comunicación del mensaje.- El mensaje, en términos generales, se ha compuesto por el binomio terror/polarización. Se optó por una estrategia one-size-fits-all y se atiborró de datos.
- La precaria transparencia.- Un reto desde la sociedad organizada, seguir la “ruta del tapabocas” (apropiándonos del follow-the-money de tiempos de Nixon). ¿Dinero y especie con destino a los hospitales?
- Pérdidas en la traducción del “interés de todos” debido “al interés del autor” del mensaje.- Se traduce como el populista sobre el estadista.
¿ES ÉSTA
UNA OPORTUNIDAD DESAPROVECHADA PARA PONER EN MARCHA UNA NUEVA FORMA DE RESOLVER
LOS PROBLEMAS PÚBLICOS Y PARA ADOPTAR, EN LOS HECHOS, UN MODELO DE GOBERNANZA
DEMOCRÁTICA, LO QUE IMPLICA UNA PARTICIPACIÓN PLURAL?
Para bien o para mal, me aparto de la
idea de que “estemos desaprovechando una oportunidad” o que “podamos
decidir adoptar tal o cual modelo” para atender problemas sociales y/o problemas
públicos. Habrá quien piense diferente. Y
está, por supuesto, en su derecho.
Pero mi opinión es que no hay una
voluntad general, homogénea, que pueda plantearse “aprovechar una oportunidad”
o “decidir apropiarse en la realidad de tal o cual modelo”.
Una participación, para que sea plural,
debe ser heterogénea. La variación es, por supuesto, en cuanto a capacidades,
entendimientos, agendas o intereses y un largo etcétera que no puedo ni pensar.
No estamos en el mismo barco y no hay un
capitán que pueda decidir. Estaremos, en todo caso, en el mismo océano pero en
diferentes naves. Y el mismo derecho tienen los que
piensan por lo que consideran es el bienestar de los otros como quien piensa en
“sus dientes y no en sus parientes”.
En lo personal pienso que las cosas “son
como son” y “están como están” porque, por momentos, es el arreglo menos doloroso
para los actores claves. Esto, por supuesto, no es un arreglo perfecto: es un
arreglo limitado en el tiempo, implica costos (y no solo económicos), implica
diferenciación entre actores, excluye.
¿ES ÉSTA UNA MEDIDA QUE CONTRIBUYE DE MANERA EFECTIVA A ENFRENTAR LOS ESTRAGOS GENERADOS POR EL COVID-19 Y A HACER FRENTE A LOS ESCENARIOS EN LOS PLANOS ECONÓMICO Y SOCIAL?
El análisis de las decisiones
gubernamentales tiene, de origen, una situación que no podemos obviar: el
observador a) no tiene la misma perspectiva que los tomadores de
decisión; b) no tiene las mismas prisas ni la necesidad de
acordar/coordinar con otros actores -casi siempre, en ambientes extremos-; c)
puede darse el lujo de incluir/excluir elementos de su ecuación de análisis.
No describo algo bueno, se trata de la racionalidad acotada.
Así planteada, mi respuesta directa
es: no. Pero ya vimos el origen de la situación. Pero más allá de mi respuesta,
la pregunta puede aprovecharse para reflexionar.
La pregunta supone que quienes tomaron
esas decisiones están interesados en contribuir de manera efectiva enfrentar
los estragos de lo que estamos pasando. Y, otra vez,
podemos estar en el mismo mar pero en diferentes barcos. Tal vez estas
decisiones no quisieron contribuir de manera efectiva a enfrentar los estragos.
· ¿CUÁLES SERÍAN ALGUNOS DE LOS ELEMENTOS Y
DIRECTRICES POLÍTICAS Y ADMINISTRATIVAS PARA LA FORMULACIÓN Y ATENCIÓN DE LA
AGENDA PÚBLICA
Si se pudiera hacer una propuesta "desde cero", lo cual tendría poca relación con la realidad, a manera de una lluvia de ideas, pensaría en las siguientes acciones: 1) Un pacto nacional para la reconstrucción y reconfiguración del mapa
nacional; 2) Protección a las fuentes de trabajo; 3) Protección a los derechos humanos; 4) Incremento en la certeza jurídica de las decisiones; 5) Incremento de prácticas de transparencia proactiva.

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